Caliente Cádiz - Sevilla: pique entre Sergio Ramos y Roger, gol anulado, 'expulsión fantasma'...

La primera mitad acabó con siete amarillas, la mayoría por protestar; con un posible penalti sobre Mariano y con un gol anulado a Ramos, que tuvo sus más y sus menos con Roger y Alcaraz, lo que desató los insultos corales en el Nuevo Mirandilla

Caliente Cádiz - Sevilla: pique entre Sergio Ramos y Roger, gol anulado, 'expulsión fantasma'...
Roger Martí reclamó agresión de Sergio Ramos en esta acción del Cádiz-Sevilla. - M+ LaLiga
Aitor TorviscoAitor Torvisco 5 min lectura
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El estadio Nuevo Mirandilla ha registrado altas temperaturas en el caliente duelo disputado entre el Cádiz CF y el Sevilla FC, correspondiente a la jornada 11 de LaLiga EA Sports. El encuentro ha sido eléctrico desde el primer minuto y ha tenido varios puntos de fricción, con Sergio Ramos como epicentro de la gran mayoría de las acciones polémicas. El central camero se vio envuelto en un roce en el que Roger Martí reclamó agresión, tuvo que soportar los insultos del estadio amarillo como represalia y vio cómo le anulaban el que podría haber sido su primer tanto en esta segunda etapa como nervionense. También hubo una anécdota con Fali, un 'expulsado fantasma'.

La primera de las muchas acciones picantes no se hizo esperar. En el 4', el colegiado Soto Grado señaló una falta de Roger Martí sobre un jugador del Sevilla FC y el delantero del Cádiz CF protestó al riojano, reteniendo en su mano el balón e impidiendo que Sergio Ramos se lo arrebatase para sacar. El veterano zaguero se tomó un poco la justicia por su mano y le propinó un fuerte empujón por la nuca. El '21' amarillo cayó al suelo reclamando agresión y tarjeta roja para el '4' blanquirrojo, que escuchó gritos corales de 'Sergio Ramos, hijo de puta' que exponen al estadio gaditano a una sanción. Justo antes del descanso, también tuvo sus más y sus menos con Rubén Alcaraz.

Además, Sergio Ramos se vio luego señalado en la acción del 2-0, con una pérdida en su campo. Intentó compensar yéndose al ataque y momentáneamente lo hizo, conectando un remate acrobático para hacer el que habría sido el 2-1 en el 30'; sin embargo, el tanto fue anulado. En un primer momento parecía que el árbitro había pitado falta del camero sobre Fali, que se echa la manos a la cara exagerando el contacto. Sin embargo, el motivo de que no subiese al marcador el primer gol de Ramos fue un fuera de juego de Lucas Ocampos, que se cruza para no taponar el partido sin tocar la pelota, pero el árbitro interpreta que influye en la reacción de Ledesma pese a no estar en el ángulo de visión.

Fali también fue protagonista de una acción curiosa. El Cádiz CF lo protestaba todo y mantenía un alto ritmo de intensidad correspondido por su fiel hinchada con altos decibelios de incesante ruido. Era un partido de pulsaciones altas y, en una falta señalada contra el conjunto local, la televisión mostraba una amarilla a Fali por una encendida protesta. Justo después, el '3' blocaba a Ocampos y era amonestado... pero para asombro de los comentaristas no era expulsado.

El motivo lo desveló las cámaras de Movistar+, que probaron que la primera cartulina había sido para Iván Alejo, que también se quejó a Soto Grado de manera vehemente sin ser captado por la primera toma ofrecida. Por cierto, la tarjeta al extremo cadista es la quinta y acarrea suspensión, por lo que no podrá estar a disposición de Sergio González para el choque de la jornada 12 de LaLiga, ante el Getafe CF, en el Coliseum. Tampoco estará por el mismo motivo Rubén Sobrino.

Antes del descanso, en una primera mitad con siete amarillas, también hubo protestas en el Sevilla FC por un agarrón de Alcaraz sobre Mariano, que le impide rematar. El colegiado no lo vio suficiente, aunque la repetición demostraba que el defensor había sujetado al punta visitante. En la segunda mitad, el partido siguió siendo bronco, la cifra de amarillas subió hasta la decen y, además, el fisiólogo del Sevilla FC Guilherme Rodrigues fue expulsado por Soto Grado por protestar que permitiese la entrada de un rival (Sobrino) que estaba fuera del campo y que cortó una acción visitante.