El Grito al Silencio del canterano del Sevilla FC: Oso, Carmona, Kike Salas, Isaac Romero... heridos por un mismo arma con doble filo
Para un futbolista criado en la casa no existe el término medio y todo se mueve en un permanente 'todo o nada': cuando las cosas van bien escuchan llamamientos a una paciencia que desaparece a la mínima oportunidad desaprovechada

Oso está haciendo méritos para asentarse en el once del Sevilla FC.Imago
Oso no es titular en el Sevilla FC 2025/2026. No lo dice ESTADIO Deportivo, sino su propio técnico. "Soy el entrenador y trato de administrar los momentos de cada uno en el momento que yo considero. Oso nunca fue titular. Es un joven que yo lo dejé en la Primera división, pero hasta diciembre nadie me preguntaba por Oso. Es verdad que jugó dos partidos y medio muy buenos. Después, está la vuelta de Gaby (Suazo) y por ahí ya...".
Así de claro se pronunciaba Matías Almeyda, cuando le preguntaban en sala de prensa por la suplencia del canterano justo después de que el internacional chileno se recuperase de su lesión y a pesar de que el hispano-argentino había sido de lo mejorcito del equipo en las seis semanas que su principal competidor había estado de baja entre su dolencia muscular y su posterior recaída.
El debate, con la meritocracia y la experiencia como contrapuestas banderas de las opiniones cruzadas, se apagó muy pronto debido a que justo después de esa rueda de prensa Oso también sufrió un problema físico que le mantuvo de baja hasta la segunda parte de El Gran Derbi. Su salida fue esencial para la reacción que permitió al Sevilla FC levantar un 2-0 y sumar un punto ante el Real Betis. Suazo no estuvo acertado; pero no tampoco había discusión posible de cara al once ante el Rayo, pues vio en La Cartuja su quinta amarilla y cumplió un choque de sanción. ¿Y ahora qué? ¿Quién jugará el domingo ante el Barça?

Oso o Suazo, debate más que justificado en el Sevilla FC
"Gaby (Suazo) juega de titular por un montón de circunstancias: por experiencia, porque es un jugador de selección, porque hemos modificado el sistema... Pero a Oso lo tengo en cuenta, hablo con él, sé que está para jugar... Después uno toma decisiones y no siempre son las adecuadas. Es un jugador que considero que está bien y que va a participar, aunque no sea el titular", explicaba con total sinceridad Matías Almeyda en aquella comentada comparecencia de la primera semana de febrero.
Las opiniones son todas muy entendibles y sobran argumentos para defender cualquiera de las dos posturas: que juegue el futbolista más experimentado, pues eso es un plus de fiabilidad en una situación tan sobrecargada de presión como la que soporta la plantilla nervionense y además es un gesto que da autoridad a un entrenador de cara a mantener una buena relación con los pesos pesados de un vestuario; o que juegue el que más méritos esté mostrando sobre el terreno de juego, algo que puede sonar muy justo pero que no deja de ser igualmente subjetivo.

¿Qué tiene que hacer un canterano?
En cualquier caso, la pregunta que cabe hacerse si sigue manteniéndose Suazo en el once de Almeyda es, entonces, ¿Qué tiene que hacer un canterano? ¿Cómo evitar ese arma de doble filo que siempre luce amenazante? Porque esto pasa aquí y en Pekín. Es un problema universal. Y mientras más grande sea el club en cuestión, todavía más se acentúa.
Cuando un canterano no demuestra capacidad a la primera oportunidad que le dan, se le cuelga rápidamente el cartel de que no vale. En cambio, si demuestra valía para hacerse con el puesto, entonces se suele recordar que el salto desde el filial al primer equipo es muy grande, se reclama paciencia, se recuerda su juventud... Todo muy cierto, oiga, pero cuando luego encuentra el sitio para quedarse y le vienen tres partidos malos seguidos ya nadie se acuerda de ese llamamiento a dejarle crecer poco a poco y vuelve a caer el yunque de la presión con precipitadas sentencias que señalan una supuesta falta de capacidad.

Se ha visto en los últimos años con Isaac Romero, que en sus primeros partidos parecía Davor Suker al lado de los delanteros que tenía el primer equipo en enero de 2024; con José Ángel Carmona y Kike Salas, quienes en 2023 -en los albores de la crisis del Sevilla FC- irrumpieron a lo Franz Beckenbauer antes de sufrir los esperables altibajos.
Precisamente, el central de Morón causará baja por lesión en el Sevilla FC para el duelo ante el Barça y eso le podría reabrir las puertas a Andrés Castrín. El gallego, que desapareció por completo empezó la temporada a gran nivel, adelantando al recién fichado Fábio Cardoso, a Marcao y a un Ramón Martínez al que indirectamente empujó a salir en enero después de haberse ganado seguir en sus participaciones del curso pasado. Ésta es la realidad del canterano. Todo o nada. Para él no existe el término medio. Y, como dice Agustín López, "son los que siempre dan la cara".