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FINAL EUROPA LEAGUE

Sevilla - Roma: El curioso vínculo entre Bono y la Roma, una historia con principio y... ¿final?

El marroquí, a quien muchos siguen viendo como una de las ventas inevitables para hacer caja el próximo verano, señala el punto de inflexión del Sevilla FC esta temporada y repasa con humildad su cambio de rol desde la llegada de Mendilibar, al tiempo que asegura tener "una fe interminable" en levantar el miércoles su segunda Europa League, que sería la séptima del club

Sevilla - Roma: El curioso vínculo entre Bono y la Roma, una historia con principio y... ¿final?
Bono tiene contrato con el Sevilla hasta 2025 y nunca se ha mostrado partidario de salir, pero su nombre suena como posible venta para hacer caja este verano. - SFC
Aitor TorviscoAitor Torvisco7 min lectura

Casualidades de la vida, la AS Roma vuelve a aparecer en el camino de Yassine Bono. El vínculo del portero marroquí con los 'giallorossi' es como poco curioso. Para mayor capricho, como hace cuatro años, el conjunto italiano aparece en el que muchos apuntan que podría ser el último partido del meta norteafricano en el Sevilla FC, que se postula como una de esas ventas necesarias para hacer caja al ser uno de los efectivos con mayor cartel de la actual plantilla -si no salió en enero fue porque no quiso-. Y, como hace cuatro años, podría acabar deparando un baño de plata. El mundo es pañuelo, podría decirse como apostilla boomer.

Bono llegó a Nervión en el verano 2019, cedido por el Girona CF y con una opción de compra de 4 millones de euros que el Sevilla FC había decidido no ejercer, ya que el espigado cancerbero había vivido toda la temporada a la sombra de Tomas Vaclik y sólo había disputado los seis partidos de la Fase de Grupos de la Europa League. Además, Julen Lopetegui incluso le había quitado la competición continental cuando llegaron las eliminatorias. La ida de los dieciseisavos de final, ante el Cluj rumano, la jugó el checo, pero éste se lesionó y Bono fue el titular en la vuelta, donde no estuvo especialmente acertado y casi se convierte en villano. Se rupuso, fue a más sumando minutos en lo que quedaba de LaLiga y fue héroe en la fase final (octavos, cuartos, semifinales y final) que por culpa de la pandemia se jugó en sede neutral en Alemania, a partido único.

El primer partido de aquella fase final fue, precisamente, contra la AS Roma, el rival del Sevilla FC en la final de la Europa League del próximo miércoles en Budapest. De Alemania a Hungría, Bono podría esculpir en plata su etapa de cuatro exitosos años como portero blanquirrojo, en los que ha podría sumar una segunda Europa League, además de ser el único Trofeo Zamora de la historia nervionense, de ser finalista al Guante de Oro del pasado Mundial de Qatar 2022 y de ser nombrado el noveno mejor portero del mundo en la gala The Best o incluso celebrar un gol y mandar las botas con las que lo consiguió al Museo de LaLiga.

Ahora, como le sucedía a primeros del mes de agosto de aquel tormentoso 2020, Bono llega como portero suplente del Sevilla FC en LaLiga y habitual en Europa League tras la llegada de José Luis Mendilibar, que le dio galones a Marko Dmitrovic e invirtió el orden establecido por Lopetegui y mantenido por Sampaoli. Dificilmente se encuentre un profesional que lo acepte mejor. La clave, que Bono se llevaba muy bien con Vaclik y lo mismo sucede con Dmitrovic.

Entre otros asuntos, el meta ha repasado esta curiosidad en una entrevista con la Agencia EFE. "Esta Roma es un equipo que nada tiene que ver con el que eliminamos hace tres años en Colonia. La Roma tiene a jugadores importantes pero debemos pensar en lo que nosotros podemos dar. Los respeto, es un gran rival. Un club histórico y con un gran entrenador como Jose Mourinho", manifestó el jugador del Sevilla FC.

Titular en los cuarto partidos de la fase final de 2020 que dio al Sevilla su sexto título, Bono rememoró que "la Europa League de Colonia fue muy dura ante rivales que estaban arriba en sus respectivas ligas", un recuerdo que debe "dar confianza" a los sevillistas para la final de Budapest, recordó en referencia a que eliminaron a equipos como a la propia Roma, Wolverhampton, Manchester United o al Inter de Milán, en la final. "Ha pasado mucho tiempo y todo ha cambiado", añadió, antes de demostrar por enésima vez su humildad al pronunciarse sobre su cambio de rol con Mendilibar.

"Yo no me sentido nunca titular o suplente, sólo soy un trabajador del club que está para responder a las necesidades y que entrena todos los días para estar preparado y pensando el jugar", como lo hizo el sábado ante el Real Madrid en el partido que precedió al del próximo miércoles en la capital húngara y como hará el miércoles en la gran final que podría poner la guinda a la espectacular remontada después de medio año batiendo algunos de los registros más negativos de la historia del Sevilla FC.

El punto de inflexión del Sevilla de Mendilibar

La campaña irregular del Sevilla tuvo, para Yassine Bono, un punto de inflexión "en la segunda parte del partido de Manchester", cuando el United vencía por 2-0 al descanso de la ida de los cuartos de final pero la plantilla "tenía fe de que mientras el equipo estuviera vivo en Europa, siempre había chance". "Lo primero que queríamos era salvar la situación en LaLiga. Luego, el segundo tiempo en Old Trafford lo cambió todo. A partir de ahí algo nuevo se ha creado y tenemos que aprovecharlo ahora. En la temporada de la Europa League de Colonia hubo un antes y un después de la pandemia y en esta, antes y después de la llegada de José Luis Mendilibar, de nosotros depende aprovechar el momento", agregó el portero quebequés.

El portero marroquí tiene "un montón de fe, una fe interminable en la victoria" del Sevilla FC en la final, ya que "todo el sevillismo entiende que mayo es el mes en el que se ganan títulos". "En esta competición cada partido se afronta con mucha ilusión y creyendo que se puede ganar, pero también con profesionalidad, entendiendo que la final es muy importante para el club porque puede arreglar el año", resaltó.