Marcelino no atiende al cambio en el banquillo blanco: "Cuando el Real Madrid está concentrado, intenso y colectivo, puede ganar a cualquiera"
Marcelino García Toral analizó la previa del Villarreal - Real Madrid en el Estadio de la Cerámica, poniendo el foco en el momento de su equipo y en la exigencia del rival. El técnico del Villarreal pidió continuidad, eficacia y máxima concentración para competir ante un Real Madrid lleno de talento en la jornada 21 de LaLiga

Marcelino alaba al Real MadridCORDON PRESS
El Villarreal afronta este sábado una de esas noches que miden el pulso real de una temporada. Al Estadio de la Cerámica llega el Real Madrid, un rival que obliga a rozar la perfección para competir de ‘tú a tú’. En la previa, Marcelino García Toral compareció con un discurso sereno, autocrítico y, a la vez, ambicioso: el Villarreal tiene argumentos, pero necesita continuidad y acierto para convertirlos en puntos.
El técnico asturiano dejó claro que el equipo llega sin contratiempos físicos añadidos respecto al último partido. No hay lesionados nuevos, aunque sí dos ausencias por sanción, una por acumulación de amarillas y otra por roja directa. Aun así, Marcelino subrayó que la plantilla tiene recursos suficientes para afrontar el reto, una idea que ha repetido durante toda la semana.
Un equipo disponible y alternativas para competir
El entrenador explicó con naturalidad la situación de los sancionados, Santi Comesaña y Mouriño, recordando que las sanciones forman parte de la dinámica habitual de una competición larga. "Tenemos jugadores disponibles y argumentos para competir", insistió, restando dramatismo a las bajas.
En ese contexto, una de las noticias positivas es la disponibilidad de Pape Gueye tras su participación en la Copa de África. El técnico confirmó que el centrocampista llega en buen estado físico y con un impulso anímico evidente tras proclamarse campeón, un factor que puede ser determinante en un partido de máxima exigencia. Marcelino prefiere esperar al último entrenamiento, pero dejó claro que, si no surge ningún imprevisto, estará en la convocatoria.
El Real Madrid, talento y activación tras el cambio
El análisis del rival fue tan respetuoso como directo. El técnico no ocultó su sorpresa por el cambio en el banquillo blanco, aunque evitó profundizar en decisiones ajenas. Para él, el Real Madrid es, al margen de cualquier circunstancia, un equipo con "un potencial individual enorme" y con futbolistas absolutamente diferenciales.
El asturiano advirtió de un patrón habitual: los cambios de entrenador suelen provocar una activación inmediata en la plantilla. A partir de ahí, el Villarreal deberá centrarse en minimizar las virtudes del rival, especialmente cuando encuentra espacios. Marcelino recordó precedentes recientes en La Cerámica, donde un gran partido colectivo no fue suficiente por la eficacia del rival, y utilizó ese recuerdo como advertencia.
"Cuando el Real Madrid está concentrado, intenso y colectivo, puede ganar a cualquiera", resumió. Por eso, el Villarreal necesita atacar con criterio y sostener el partido desde la organización, evitando errores que se pagan caro ante futbolistas de primer nivel mundial.
La Champions, una herida cerrada desde la responsabilidad
Marcelino fue especialmente autocrítico al referirse a la eliminación europea tras la derrota ante el Ajax. Asumió sin rodeos la responsabilidad por el bajo rendimiento en la Champions League, señalando que el equipo no estuvo a la altura de lo esperado pese al esfuerzo de los jugadores.
Sin embargo, quiso separar claramente ese episodio del presente en Liga. Para el técnico, el golpe europeo no debe condicionar el estado mental del grupo. Al contrario, ve el partido ante el Real Madrid como una oportunidad ilusionante para reagruparse, recuperar energía y ofrecer una respuesta competitiva ante su afición.
Eficacia, continuidad y el verdadero salto competitivo
El discurso de Marcelino volvió una y otra vez a una palabra clave: eficacia. El entrenador fue claro al señalar que para ganar a equipos como el Real Madrid o el Barcelona no basta con competir bien; hay que ser certeros en las áreas. Los precedentes recientes, tanto en victorias frustradas como en derrotas ajustadas, refuerzan esa idea.
Sobre el mercado, fue coherente con su línea habitual. Las salidas de Ilias Akhomach y Manor Solomon responden, según explicó, a una escucha activa del jugador y a la necesidad de que todos estén implicados y satisfechos con su rol. Si no llega un refuerzo que mejore claramente lo que hay, el Villarreal seguirá confiando en una plantilla con la que el técnico se siente satisfecho.
El reto ante el Real Madrid no es una final, pero sí una prueba de madurez. Marcelino lo tiene claro: competir, creer y ser eficaces. Si esas tres condiciones se alinean, La Cerámica puede vivir una noche grande.