Fernando Alonso se enfrenta a un Aston Martin impredecible en Japón
Alonso señala las vibraciones del motor Honda como el principal lastre del Aston Martin tras un sábado negro en Suzuka

Fernando Alonso durante el GP de AustraliaImago
El rendimiento del motor Honda en el Aston Martin está marcando el inicio de temporada de Fernando Alonso, pero no precisamente por su velocidad, sino por una inconsistencia difícil de explicar. El asturiano ha llegado a describir situaciones límite, como la pérdida de sensibilidad en extremidades debido a las fuertes vibraciones de la unidad de potencia, un problema que parece ir y venir sin un patrón claro. Aunque el fabricante japonés trabaja en soluciones, la realidad en pista varía drásticamente de una sesión a otra.
Las vibraciones no cesan
''Creo que sigue siendo el mayor factor limitante'', afirmó Alonso al ser consultado por las vibraciones. La desconcertante falta de regularidad quedó patente en Suzuka: ''El viernes, para ser sincero, el coche se sentía completamente normal. Casi sin vibraciones. Así que estaba muy optimista. Esta mañana [sábado] me subí al coche y tenía las mismas vibraciones de siempre. Y no habíamos cambiado nada''. Esta aleatoriedad complica el trabajo de los ingenieros, que buscan respuestas en los datos nocturnos: ''Estamos revisando todos los cambios que hicimos durante la noche para asegurarnos de que ayer hubiera algo en el coche que estuviera contribuyendo a las vibraciones. Así que parece algo un poco aleatorio''.

Ante esta incertidumbre, el piloto asturiano solo puede confiar en el azar para el domingo: ''Veamos si tenemos un día de suerte''. Y es que la mejoría del viernes fue tan notable que el propio Fernando Alonso le puso porcentaje: ''Sí. Comparado con los test y las dos primeras carreras, el viernes fue sin duda un 80% mejor''. Sin embargo, esa sensación se desvaneció en una clasificación para el olvido, donde los Aston Martin ocuparon las dos últimas posiciones, a una distancia sideral del corte de la Q2.
A priori, no hay mejoras
Sobre las piezas nuevas introducidas en el suelo y el alerón, Alonso fue tajante al valorar su impacto inmediato: ''Cero. Nada, porque las mejoras son solo pequeños detalles que estamos probando en el coche para ver si lo que creemos que es el problema, es realmente el problema''. Para el bicampeón, estos cambios son una brújula, no un impulso de velocidad: ''Cuando probamos esas mejoras, nos indican si vamos por el buen camino o no en la fábrica. Pero no es que aporten rendimiento. Solo nos dan una orientación''.
Desde Honda, la autocrítica es evidente. Shintaro Orihara reconoció que ''esto no es lo que queríamos, pero es nuestro rendimiento. Sabíamos que tenemos que mejorar duro de cara al futuro''. Aunque defienden que la fiabilidad es correcta, admiten que el cronómetro dice lo contrario: ''En cuanto al rendimiento, los tiempos por vuelta están lejos del nivel que buscamos''. Respecto a cuándo llegará la reacción, Orihara se mostró cauto: ''Es difícil dar una fecha, porque esta normativa es muy complicada''.