García Plaza, por merecimientos en el Sevilla; Bordalás, por conveniencia
El entrenador del Sevilla 26/27 será la primera gran decisión de Sergio Ramos: García Plaza ha hecho méritos de sobra, pero el técnico alicantino encaja a la perfección en el perfil que necesita para una reconstrucción inmediata

García Plaza ha logrado la permanencia y Bordalás pelea por entrar en Europa con el Getafe.IMAGO
Los términos mérito e idoneidad no ocupan necesariamente el mismo plano a la hora de elegir entrenador para el próximo proyecto del Sevilla. Evidentemente, resultan compatibles, pero también excluyentes tanto en cuanto la meritocracia no conlleva que se trate la opción más conveniente.
Diatriba peliaguda que le presenta a los futuros dueños del Sevilla de cara a la primera gran decisión de su andadura en el Ramón Sánchez-Pizjuán: elegir el entrenador.
García Plaza no tiene garantizada la continuidad con Sergio Ramos
Porque la renovación automática pactada a su llegada por la permanencia Plaza no le garantiza a Luis García en absoluto su continuidad con el aterrizaje de Sergio Ramos y él mismo lo dejó entrever después de conseguir el objetivo: "Yo quiero estar, pero si no me quieren no tendré ningún problema en irme". Y es que todo apunta a que los planes del Five Eleven Capital y del camero no incluyen la figura del entrenador madrileño a pesar de su magnífico trabajo.
García Plaza merece la oportunidad, sí la merece, y no por el mero hecho de haber evitado el descalabro, sino, sobre todo, por la forma de conseguirlo, completamente a contracorriente, con el listón de la salvación a niveles históricos. Plaza ha revertido la mentalidad del equipo, ha convertido el caos en confianza pese a un arranque desesperanzador para superar las tres victorias que le pidieron al alcanzar el acuerdo.
Méritos sobrados para ganarse la oportunidad de proyecto propio
Con cuatro victorias en ocho partidos dirigidos, el técnico ha conseguido lo impensable tras perder con Levante, Oviedo y Osasuna, con una media de puntos propia de otras batallas y una capacidad excepcional para reinventarse una y otra vez.

Lo merece, por supuesto, pero, insisto, no como premio, sino por su trabajo impecable desde la humildad, la experiencia y el compromiso.
¿Lo merece? Sin duda. ¿Resulta el más idóneo para el primer proyecto de los futuros propietarios? Es difícil contestar sí o no por numerosas razones, podría serlo, y se antoja más sencillo responder con otro nombre que, prácticamente por lógica, ya ha empezado a vincularse con el desembarco de Ramos: José Bordalás.
Bordalás encaja desde hace tiempo en la situación del Sevilla
Era de esperar, casi inevitable que apareciera la figura del entrenador alicantino, por mera conveniencia, porque su perfil cuadra a las mil maravillas con las necesidades del Sevilla, con el anhelo de iniciar una reconstrucción inmediata.
Hace tiempo que encaja en el devenir sevillista, en su hoja de ruta y el verano pasado, como desveló ESTADIO Deportivo, estuvo en la 'pole', pero, como casi siempre, la planta noble ejerció de obstáculo y se apostó por la opción más cómoda y económica, Matías Almeyda.

Un año después, cambia el escenario en la cúpula y persiste la misma certeza de que Bordalás responde a todas las preguntas nervionenses después de su nueva clase magistral en el Getafe.
¿Lo merece García Plaza? Por supuesto. ¿Sería un acierto Bordalás? Sin ninguna duda.