Coudet apela al equilibrio del Deportivo Alavés antes de recibir a un Real Betis con “mucha jerarquía”
Eduardo Coudet analizó el momento del Deportivo Alavés y el exigente duelo ante el Real Betis en Mendizorroza. El técnico defendió el trabajo del equipo, pidió calma pese a la clasificación y subrayó la importancia de ganar en casa ante un rival de jerarquía en una Liga que considera especialmente apretada

Coudet elogia al BetisCORDON PRESS
El Deportivo Alavés afronta una cita clave este domingo en Mendizorroza frente al Real Betis, correspondiente a la jornada 21 de LaLiga. En la previa, Eduardo Coudet compareció ante los medios con un mensaje reconocible: calma, convicción en la idea y plena conciencia de la necesidad de sumar. El técnico argentino evitó dramatizar la situación clasificatoria y se centró en el rendimiento y en la fortaleza del equipo como local.
Coudet trasladó serenidad sobre el estado de la plantilla. Salvo una sobrecarga en el aductor de Denis Suárez, cuya evolución se evaluará en los próximos días, el resto de jugadores están disponibles. Un detalle que el entrenador considera importante en un tramo del curso donde el margen de error es mínimo y la acumulación de partidos empieza a pesar.
Convicción en la idea pese al contexto clasificatorio
El preparador babazorro insistió en que el equipo llega bien trabajado al partido, más allá de la presión que marca la tabla. “Hemos hecho una muy buena semana, con ganas de llegar al partido y de jugar en casa”, explicó, subrayando que el grupo tiene clara la necesidad de ganar, pero sin perder el foco en el proceso.
Coudet puso el acento en lo atípico de la clasificación. La igualdad es máxima y la distancia entre muchos equipos es mínima, una circunstancia que obliga a relativizar cada resultado. Para el técnico, esa compresión de puntos refuerza la idea de no caer en lecturas extremas tras cada jornada. El Alavés, recordó, viene de perder ante rivales de mayor jerarquía y lejos de Mendizorroza, pero ha mostrado buenas sensaciones cuando ha jugado como local.
En ese sentido, reivindicó la identidad del equipo y la claridad del modelo. “Se sigue viendo una idea clara de juego”, señaló, convencido de que el rendimiento acabará traduciéndose en puntos si se mantiene la línea de trabajo.
El Betis, un rival exigente y bien trabajado
El análisis del rival ocupó buena parte de la comparecencia. Coudet no escondió el respeto por el Betis, al que definió como un equipo de “mucha jerarquía”, tanto por la calidad individual de sus jugadores como por el nivel de su entrenador. Sin embargo, evitó plantear el partido desde la inferioridad y volvió a poner el foco en lo que puede hacer su equipo.
El técnico explicó que el Alavés deberá permanecer concentrado en todo momento, consciente de que será necesario firmar un partido muy completo para aspirar a los tres puntos. Mendizorroza aparece como un factor clave. “Nos sentimos más cómodos jugando en casa”, repitió, convencido de que ese contexto puede marcar diferencias ante un rival de nivel.
La falta de contundencia, el gran deber
Uno de los temas recurrentes fue la escasez de goles. Coudet rechazó simplificar el análisis apuntando solo a la parcela ofensiva. Recordó que muchas de las derrotas han llegado por marcadores ajustados y que el equipo no está encajando goleadas, incluso ante rivales de primer nivel.
Para el argentino, la clave está en mejorar la eficacia sin perder equilibrio. “Es importante mantener la portería en cero, pero también marcar”, explicó, subrayando que el cuerpo técnico trabaja para dotar al equipo de más herramientas en ambas áreas. Insistió en que no busca culpables, sino aumentar la producción ofensiva para que el gol acabe llegando.
Mercado, comparaciones y gestión del grupo
Coudet fue tajante al hablar del mercado: no es un tema que le ocupe ahora mismo. Prefiere centrarse en los jugadores que tiene y en convencerlos de que el camino es el correcto. También rechazó comparaciones constantes con la temporada pasada, defendiendo la necesidad de analizar el contexto actual sin caer en montañas rusas emocionales.
El técnico reivindicó el equilibrio como líder del grupo. Reconoció que la situación no es cómoda, pero recordó que una victoria puede cambiar radicalmente la percepción. “Estamos a un partido de que digan que es uno de los mejores momentos de los últimos años”, reflexionó, apelando a no caer ni en el catastrofismo ni en la euforia.
El mensaje final fue claro: trabajo, convicción y confianza en el grupo. El Alavés se juega mucho ante el Betis con una clasificación muy apretada, pero Coudet quiere que su equipo lo afronte desde la calma y la personalidad. Mendizorroza dictará sentencia, pero el técnico tiene claro que la identidad no se negocia.