El análisis táctico del Betis - Levante: Isco prepara el regalo y Pablo lo envuelve
La primera titularidad en seis meses del costasoleño abrillanta la puesta de largo de un equipo verdiblanco que mejoró luego con la salida de Lo Celso y encontró el premio a su insistencia para llevarse los tres últimos puntos en juego de una temporada que ya era, de por sí, histórica
Volvió a partir de inicio Isco Alarcón casi seis meses después de la vez anterior, la única de la 25/26. Entonces, allá por el 27 de noviembre de 2025, tenía que marcharse a los nueve minutos ante el Utrecht tras un desafortunado choque de tibias con Sofyan Amrabat a las puertas del primer El Gran Derbi de la campaña. Se iniciaría ahí, por desgracia, una larga convalecencia solamente mitigada en los estertores, sobre todo para el de Arroyo de la Miel, a quien Manuel Pellegrini ha sabido dosificar para que se vaya olvidando del dolor en su tobillo derecho y recuperando sensaciones. Cinco ratitos, medio partido en el Camp Nou y un premio para despedirse en el 54 con mejor sabor de boca, aunque el esfuerzo le obligó a ponerse hielo en el banquillo como medida preventiva.


Con Isco es otro rollo
La sola presencia entre líneas del costasoleño Isco Alarcón es un alivio para sus compañeros. El '22' trabaja, corre, no esconde la pierna pese a todo lo que ha pasado, aunque prima el hecho de que se ofrece, se asocia de primeras, oxigena las jugadas. Lo agradeció mucho Pablo Fornals, que soltaba amarras para dejar un poco solo a Marc Roca en la resta y sumarse al ataque. Antony Matheus dos Santos, Ez Abde... Todos buscaban al más laureado de largo de la plantilla, que disfrutaba de su primera titularidad en LaLiga de un curso, por desgracia, de nuevo para olvidar por culpa de las lesiones.

Bandas desiguales, secuelas lógicas y laxitud a la postre
Subía mucho, como de costumbre, Héctor Bellerín y el Levante UD trataba de aprovechar los espacios a su espalda para castigar por medio de Manu Sánchez y, sobre todo, Iván Romero, que exigía las coberturas continuas de Diego Llorente. Mucho menos osado en sus excursiones, Ricaro Rodríguez se centraba en defender al habilidoso Kareen Tunde y perjudicaba la encomienda colectiva de adelantar esa primera línea. En un par de desajustes, Pablo Martínez avisó, percutiendo inicialmente por su derecha y, luego, filtrando entre líneas el pase del 1-1. Se desmarcó bien Carlos Espí, sacudiéndose la marca de Natan de Souza y escapándose de Marc Roca, que acudía a ayudar.
Lo Celso inspira y Fornals ejecuta
La salida de Gio Lo Celso por un cansado y dolorido Isco Alarcón permitió al Real Betis recuperar el mando de las operaciones. El rosarino se metía bien entre líneas, baja a recibir, la pedía y la entregaba, en corto y hasta en largo, con precisión. Lo agradeció Pablo Fornals, que recuperó ese rol de impredecible que tanto le gusta para 'flotar' en zona de nadie, aparecer sin ser detectado, como en el 2-1 definitivo. Las buenas manos de Adrián San Miguel en su despedida del fútbol en activo terminaron de decantar la balanza del lado del anfitrión sin perjudicar a un oponente ayudado por el resto de resultados.
